domingo, 27 de marzo de 2011

Gracias por leer


No conozco tu rostro, no he sentido nunca tu piel.
No se que te gusta comer, o como luces en las mañanas cuando te levantas.
No se qué tan lejos estarás de mi siempre, ni tampoco sé si las palabras que dejas a mi lado son reales o dedicadas exclusivamente para esta sencilla mujer.

Sabes únicamente que soy una musa, de papel maleable...
Tan vulnerable y delicada que con un poco de agua podría perder su consistencia.

No tengo dotes de escritora, ni mucho menos de musa real, solo soy una soñadora, que escribe con frases coincidentes y un poco agradables para cualquiera de sus lectores.

Escribo en las noches, en la soledad de mi cuarto, imaginando palabra por palabra lo que deseo expresar. Es verdad, no todo lo que escribo es cierto, pero casi que puedo introducirme en lo que las palabras de cada una de las musas de papel (dentro de mi cabeza) quieren expresar con cada historia que relato.

Tal vez no tengo la experiencia de una musa de edad mayor, pues puede que para muchos, lo que escribo sean tan solo tonterías de una, que ni siquiera ha vivido lo suficiente para expresarse con propiedad. Sin embargo entiendo lo que pasa a muchas y entiendo lo que ha sufrido mi corazón a esta "corta" edad.

Sin embargo no sabes lo que significa que esta musa conozca palabras de un desconocido, que tal vez y simplemente sea un producto de su imaginación o lo que significa para mí saber que tan solo vienes y lees lo que escribo.

Gracias por entenderme, gracias por querer conocerme, gracias por leer lo que muchas veces son tan solo tonterías, que he decidido dejar escritas, o aquellas que desde mi corazón salen como gotas de sangre de heridas profundas.

Nunca se lo he dicho a nadie, pero gracias por escribir las palabras que nunca nadie me ha dedicado en una carta. Gracias por que tus palabras, aunque son frases cortas, dejan en mi largos y hermosos recuerdos.

Gracias por leer las tonterías que escribo y que espero, seguiré escribiendo como musa de papel!

Con Cariño
M.R.

martes, 22 de febrero de 2011

Fantasma de tu casa


Solo tengo que dejar de pensarte, desaparecerás de mi mente y dejaré de amarte. Que tan difícil puede ser?

Si en todo caso no es más que eliminarte de mi vida, de mi casa, de mi cama, de mi diario vivir, de mis pensamientos, de mis acciones y de mi corazón... que tan difícil puede ser?

Cuanto deseara no estar enamorada de tu respiración y del palpitar de tu corazón, cuanto deseara que me trataras todos los días igual que el día en que nos casamos. Que me admiraras todos los días de la misma manera en que lo hacías cuando me conociste.

Hoy, al igual que a diario cuando llegas a casa, deseara que me dijeras lo lindo que luce mi cabello hoy o que te fijaras en el vestido que estoy usando. Sin embargo nada más entras, haces un gesto con la mano y sigues caminando como si saludaras a un extraño en la puerta de la casa de tu vecino. O muchas veces, siento como si yo fuera un fantasma, que apenas y percibes su presencia en tu casa.

Dame un beso y mírame con la misma ternura y amor que lo hiciste el día que nació nuestra primer hija. Abrázame y siente mi cuerpo con el mismo deseo que sentías el día que fuimos uno por vez primera.

Por favor no me ignores que yo te amo. No busques en la calle, el mal llamado amor que yo, aquí en tu hogar, te lo ofrezco de la forma más desinteresada y sincera. Ámame otra vez, que estoy aquí contigo.

No creas por favor que solo soy la persona que prepara la comida en tu casa todos los días, o la que cuida a tus hijos y te ayuda a pagar tus cuentas cada mes.

Soy la mujer que entregó sin pedir nada a cambio, la pureza de su ser a un hombre que, esperaba estuviera a mi lado por el resto de mis días, respetándome y amándome igual que cuando éramos jóvenes.

Amor, no me abandones... no podré vivir si no estás conmigo, la verdad es que no podré olvidarte nunca, eres parte de mis entrañas, eres el alma de mi ser, quédate... no te vayas... Que cada una de las arrugas que ahora empiezan a aparecer en mi rostro, reflejan el amor que de siempre he sentido por ti.

Ahora, cuando llegues del trabajo, igual que todos los días, limpiaré de nuevo mis lágrimas saladas y cuando cruces la puerta de la casa, verás de nuevo ese fantasma, madre de tus hijos, la que algún día fue tu amada compañera y que ahora es una imagen borrosa de la mujer que solía ser.

Esa, que hoy no tiene, ni tendrá el valor para pedirte que la respetes y la ames cada día con más intensidad. Sino simplemente seré un día más ese fantasma que tratará de agradarte para que te quedes un día más a mi lado...

sábado, 5 de febrero de 2011

Heridas de guerra




Solo sé, que tuve la bendición de nacer en la única nación del mundo que no tiene fuerzas armadas.

Mi país, pequeño pero bello, posee tanta riqueza, que satisface todos los sentidos. No temo en manifestarlo.

Pero que es lo que pasa cuando una musa disfruta de tener heridas de guerra, de las que nunca ha emanado ni una sola gota de sangre?

Alguna vez mi madre me dijo: "porque usted disfruta de ver marcas en su cuerpo que han sido causadas por dolor?"

Si, es cierto. Puede sonar un poco masoquista (cosa que no soy). Pero, querido lector, soy una aficionada de la adrenalina!

Disfruto de las experiencias al extremo, tiene esto algo de malo? Que pasa? cuando se supone que una musa nace para ser admirada por su belleza, por su delicadeza, por su feminidad, por su naturaleza de nada más ser admirada y no verse marcada por duras experiencias (aunque sea producto de la adrenalina)?

Esta musa salió con defectos de fábrica... Ha fallado el control de calidad, al enviar a esta musa a existir y sentir satisfacción por ser la que se llena las manos de tierra y disfruta (sin lugar a duda) de sentir entre sus dedos la aspereza de los minerales del interior del planeta, o al sentir el sudor bajar intenso por el surco de su espalda, cuando después de estar trabajando duramente al sol, se ha creado un sentimiento de cansancio que solo la invita a cerrar sus ojos y dormir por horas...

Musa defectuosa, será que en otra vida no eras musa? esto podría explicar muchas cosas ahora...

Este es mi defecto... vivo de manera intensa.

Soy la musa que disfruta tomando una cerveza y fumando un cigarro, la que se ríe de tal manera que todos saben que está ahí. La que pega a un saco y saca la furia interna hasta que sangran sus manos, esa que corre por la calle y siente que el aliento está robándome un poco de vida.

La musa que cuenta en una mesa de tragos, cuanta aventura estúpida y sin sentido ha tenido en los pocos años que ha estado robando aire al planeta. Esa que hablar de temas censurados, la que roba un beso no esperado. La musa que escucha la música que ninguna musa escucha.

Soy la que camina por horas y horas hasta sentir que las rodillas fallarán con el próximo paso que dé. Soy la que se ensucia el cabello, la que sale en pijama a la calle y esa que simplemente no quería usar tacones hoy.

Estas son heridas de guerra, las que llevo marcadas en cada una de mis extremidades. Creo que si hoy mi madre me preguntara de nuevo que porqué disfruto de las marcas de mi cuerpo, le respondería que cada una de ellas me ha dejado tantas cosas.... de cada una de ellas me llevo imborrables recuerdos, experiencias, enseñanzas, satisfacciones y risas!

Cuanto deseo tener más heridas de guerra... cuanto espero que esta musa defectuosa siga viviendo, principalmente ansiando ver que le deja el camino a esta musa exótica poco normal!

miércoles, 2 de febrero de 2011

Telaraña de ideas


Entonces me miré al espejo y a pesar de que veía muchas cosas reflejadas no me veía a mi misma.

Miré mi cabello delicadamente arreglado, liso, largo y negro. Observé mis ojos detalladamente maquillados, negros y un poco caídos. Miré mi boca hermosamente delineada y pintada con un color rojo muy intenso y miré mi piel, que apesar de tener maquillaje encima, mostraba un color moreno, un poco más de lo habitual.

Luego observé mis prendas, armoniosas unas con las otras, las que a pesar de que cubrían un cuerpo no tan perfecto, creaban toda una bella sinfonía con el resto de los accesorios que llevaba esta musa hoy.

Tomé mis lentes oscuros y los coloqué en mi rostro.

Seguí observando en el espejo. Y a pesar de que observaba lo mismo que antes, pude verlo con claridad. Esta musa estaba cubierta de un velo negro, un velo de ideas desordenadas que no me dejan pensar bien, que no dejan ver a la musa que siempre tiene los pies sobre la tierra, la musa que a pesar que pasa soñando constantemente, mantiene una conexión especial entre la mente y la acción.

Que está pasando? Tal vez no tengo la respuesta, pero sé que algo atormenta mi cabeza. Algo, o alguien...

Para bien o para mal? No lo sé tampoco. Lo único que sé es que cuando abro los ojos por la mañana, empiezan mis enredos y al final del día cuando estoy al borde de entregarme a la locura de mis sueños, no desaparece como quisiera, sino que estas complejas ideas permanecen enredadas, cual telaraña invisible que no puedo ni siquiera mirar para poder liberarme.

Necesito que el tiempo pase, necesito que la musa se devele y aclare sus pensamientos. Sólo quiero y necesito saber que nadie saldrá afectado, necesito saber que las palabras de esta musa serán las adecuadas cuando el tiempo así lo solicite.

Solo necesito saber que cuando ese momento llegue, esta musa no tendrá miedo de seguir escribiendo sus sentimientos sin temor a ser juzgada, sino que pueda seguir escribiendo con el único propósito de ser entendida y aceptada.

lunes, 24 de enero de 2011

Ríete también...


Y encontraste entre tus cosas olvidadas un mensaje de una musa.

Una musa que ya conocías.

No te era indiferente y era una musa de la cual te enloquecían sus besos.

Era una musa tierna y sensible, pero al mundo solo mostraba su dura coraza para defenderse del dolor.

El mensaje decía palabras cortas, pero reflejaban sentimiento y ganas de no olvidarte.

Cuanto habría sufrido esa musa para escribirte, lo has imaginado?

Imagina que eras la única muestra de cariño que ella creía sincera, aunque tu, nunca lo pensaste de esa forma, ni siquiera te tomaste la molestia de pensarlo...

Ella te pensó al escribir ese mensaje, pero no te imaginaba suyo a cada momento. Al menos no en ese momento...

Pregúntate simplemente que sentía esa musa cuando te daba un beso. Si cada uno de ellos te encantaba, era porque ella entregaba a tus labios el deseo de quedarse contigo por más horas.

No te asustes, no creo que ella te amara, simplemente creo que le hubiera gustado compartir buenos ratos contigo. Ella necesitaba sentirse mujer una vez más a tu lado.

Porqué no te importó lo que ella te decía? Porqué ella no tuvo la rapidez para olvidarte de la misma forma que tu lo hiciste con ella?

Ella aprendió, no es tonta. Recuerda que las musas también saben aprender y ésta en especial aprende rápido, ahora incluso de vez en cuando utiliza una mentira para defenderse (Mentira piadosa...)

No te preocupes, ella siguió su camino. Y ahora se ríe mucho de lo que pasó.

Cómo tú al lado de otra persona, no te puedes reír igual o más de lo que se rió la musa?

Nada más...

Ojalá que no se rían igual de ti más adelante...


lunes, 10 de enero de 2011

Al doblar la esquina


Ese día se sentía bella. Cuando abrió los ojos sabía qué ropa se iba a poner hoy, cómo se iba a maquillar y de qué forma se arreglaría el cabello.

Se tomó el tiempo adecuado para bañarse y perfumar su cuerpo con una deliciosa crema.
Tomó rápidamente su desayuno y encendió el radio. Bailaba felizmente mientras se vestía y alistaba sus cosas en el bolso.

Miró su reloj y se dió cuenta que era un poco tarde. Sin embargo no le importaba, estaba feliz...

Se puso los anteojos oscuros, el sol pegaba directamente a los ojos y el asfalto chocaba directamente en sus tacones altos, provocando un rítmico tic tac.

Sin querer tarareaba una canción pegajosa que había escuchado en la radio y que realmente no le gustaba mucho, sin embargo no le importaba, estaba feliz...

Hoy al igual que todos los días haría lo mismo.

Pasaría frente al trabajo de esa persona que estremecía sus entrañas. Ese individuo que con sólo una mirada hacía que sus rodillas flaquearan. Él, que con un beso inesperado, logró borrar todos sus pensamientos en un momento, fundiéndolos en un recuerdo eterno con la colonia que él siempre llevaba.

Hoy lo vería. Y eso la haría feliz. Él solo saldría a la puerta encendería un cigarro y le saludaría con la mano. Le diría sin palabras a la lejanía, que se veía bella hoy más que ayer. Ella se sonrojaría y seguiría su camino hacia la oficina y esta simple acción, haría que fuera feliz por el resto del día.

Caminó y sabía que al doblar la esquina, él estaría esperándola. Se acomodó el cabello con la mano y subió el bolso en su hombro.

Sin embargo él no estaba. No estuvo ese día ni el día siguiente. Ni el que siguió...

Ella pensaba, conforme pasaba el tiempo: no viste que pasé cerca de donde estás para que me vieras? Porqué no estabas afuera? Porqué no te he vuelto a ver desde aquella hermosa mañana? Dónde te llevó el destino? No ves que me hace falta ese pensamiento bonito para mi todas las mañanas? No ves que mi corazón te amaba?

Simplemente él nunca regresó... Y el corazón de ella sufre cada vez que, cuando da vuelta a la esquina, no ve a nadie en esa puerta. Nadie que fume un cigarro, ni que tenga el aroma de su colonia, ni que mueva su corazón de la forma en que él lo hacía.

domingo, 2 de enero de 2011

Delirando entre el 10 y el 11


Después de días sin escribir, este momento me puse a analizar la situación del año que acabó y el año que apenas inicia.

Quede claro que nunca puse la palabra "pensar" ya que creo que el lector hubiera reclamado por ello por no conocer mis capacidades mentales, las cuales he dado días libres desde hace poco más de 3 semanas.

A horas que no son apropiadas para estar bajo las cobijas de mi cama y acompañada de una de mis películas favoritas, resumo mi 2010 en dos palabras: dolor y placer.

Ambas palabras, a una misma persona podrían causar gozo, sin embargo para mí implicaron sensaciones totalmente distintas, generadas por situaciones totalmente opuestas.

La primera fue la que provocó sufrimiento intenso y lágrimas poco frecuentes pero muy sentidas, sin embargo creo que los no agradables momentos que generaron estos sentimientos, dejaron en mí enseñanzas que no podré olvidar. Para bien y también para mal, lamentablemente...

La segunda acompañó momentos llenos de gozo y diversión los cuales atesoro en mi corazón para siempre y serán mi única riqueza cuando mis días lleguen a su fin.

Sinceramente manifiesto que no se porqué razón, éste año ha sido uno de mis favoritos en mi vida, no se si será la edad que hace que analice las situaciones de una forma más profunda o si será porque valoro más cada instante y tomo su jugo de manera más delicada.

Doy gracias a las circunstancias que me pusieron en los lugares indicados junto a las personas correctas. Así como también doy gracias por los momentos que he de arrepentirme por siempre, momentos que ojalá nunca hubieran sucedido y que de los cuales no hubo más culpable que yo misma, sin embargo no puedo hacer nada para cambiar.

Me siento tan agradecida con la vida... Por permitirme apreciar momentos tan simples como respirar o comer una galleta, por sentir la arena en la playa debajo de mis pies o por regalar un abrazo... Soy tan dichosa y me siento tan bien!!

Creo que si pudiera personificar al 2010 y al 2011, los invitaría a ambos a tomar unas cervezas y tras una larga charla con ambos, terminaría la conversación diciendo al 2011 "aprende del 2010 y por favor ayúdame a quererte tanto como lo quise a él".